Tipos de quiebras

No todas las empresas que sufren una quiebra económica, entran en esta situación por los mismos motivos. De hecho, existen muchos y variados tipos de quiebra, como por ejemplo no se ha sabido intuir hacia donde se dirigía el sector, por la entrada de nueva competencia que se ha quedado con gran parte de la cuota de mercado. O, sin embargo, puede que el empresario haya forzado tal situación por motivos económicos o de otra índole. En base a esto, ¿que tipos de quiebra son los más comunes?

Tipos de quiebras principales

Quiebra fortuita

La quiebra fortuita se entiende como aquella que se produce por causas imprevisibles e imprevistas y que llevan a la empresa a una situación en la que su capital se reduzca hasta tal extremo que no pueda cumplir o pagar sus deudas y la financiación de sus operaciones regulares y aunque se ha intentado corregir la situación, no se ha podido dar solución al problema.

En este tipo de quiebras no existe intervención por parte del empresario.

Quiebra culpable

Se considera quiebra culpable aquella que ha sido causada por actuaciones negligentes del empresario. Como, por ejemplo, no cumplir con alguno de los requisitos legales que se exigen en la llevanza de la contabilidad, la pérdida de una suma considerable de dinero en los juegos de azar o gastos domésticos considerados excesivos.

Es decir, el empresario no ha gestionado bien sus obligaciones y, a causa de esto, la empresa entró en quiebra.

Quiebra fraudulenta

Es la quiebra en la que existe intención por parte del empresario de no devolver el capital que le han prestado los acreedores, o de no pagar las deudas generadas por las operaciones regulares de la empresa. También se considerará quiebra fraudulenta la producida por el alzamiento de bienes o por cualquier tipo de negligencia en los libros de contabilidad, a sabiendas de que tal negligencia pondrá en peligro la solvencia de la empresa.

Aunque existen otros dos tipos de quiebra, como veremos:

Tipos de quiebra según la forma en la que se inicia el procedimiento

Jurídicamente, la quiebra se considerará como voluntaria o involuntaria según quien incoe el procedimiento, ya sea el propio quebrado o un agente externo.

Quiebra voluntaria o liquidación voluntaria

Es el propio deudor o empresario el que decide declararse en quiebra porque ha previsto que en los próximos meses no será capaz de afrontar las deudas regulares o extraordinarias del negocio y decide declarase en quiebra. Aunque esto ya no se conoce como quiebra, sino como liquidación voluntaria.

La idea de declararse en quiebra voluntaria es cerrar una etapa negativa y que el empresario pueda empezar de cero, sin deudas.

Para solicitar la quiebra voluntaria son necesarios varios requitistos:

  • Que ni el propio deudor ni un acreedor hayan solicitado la quiebra anteriormente ante los tribunales
  • Que el deudor solicitante de la liquidación voluntaria se encuentre en un estado notorio de insolvencia

¿Qué beneficios tiene declararse en liquidación voluntaria?

Tiene diversos beneficios, sobre todo a nivel económico. Lo más destacable es que una vez liquidados los bienes necesarios para cubrir la deuda, los acreedores no podrán iniciar nuevos procedimientos legales solicitando tal deuda, ni enviar emails ni llamar al teléfono del supuesto deudor.

Es decir, imagine que cuenta con unos bienes valorados en 200000 € y una deuda de 50000 €, pues de esos 200000 euros, sólo entrarán en el procedimiento 50.000 y el resto de los bienes o dinero serán apartados del procedimiento. Y una vez hecha esta liquidación, los acreedores no podrán ni iniciar nuevos procedimientos legales de cobro de la deuda, ni enviarle emails, ni llamarle.

Quiebra involuntaria o liquidación forzosa

En este caso, será el acreedor el que inicie el procedimiento de quiebra o liquidación. Para poder iniciar el procedimiento, deberá demostrar que realmente el empresario no podrá afrontar las deudas que tiene pendientes.

 

 

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